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De regreso a la Iglesia Católica gracias a la Virgen Peregrina

Testimonio

Ya teníamos más de dos años de estar recibiendo a la Virgen Peregrina cuando a finales del año 2009 se nos acercó Martita de Rodríguez quien trabaja en este apostolado, para decirnos  que nos habían  elegido,  a Teresita y a mí, para donarnos un retablo de la Virgencita Peregrina de la Familia, y que nos lo entregarían el primer sábado de diciembre; que deberíamos de estar presentes en el rezo del rosario, en la Misa y que al final el Padre bendeciría el retablo y nos lo entregaría.
Nos invadió una inmensa alegría, pues nos habíamos encariñado mucho con esta devoción a la Virgencita que nos prestaban una vez al mes en el Colegio. ¡El que nos hubieran elegido para donárnosla, eso sí que era un regalo más de ELLA!...
Reunimos a las diez familias que nos habían solicitado y le entregamos la lista a Martita. Llegamos llenos de gozo a recibir el retablo de la Virgen Peregrina y además nos dieron el Nican Mopohua, y así como comenzamos su peregrinar entre las primeras diez familias.
Cuando visitamos cada casa, leemos también el contenido del Nican Mopohua. Con una de las familias nos recibió “el señor de la casa”: un hombre que había sido evangélico desde joven, a pesar de que sus padres eran católicos. A él  le impactó la dulzura con que la Virgencita de Guadalupe le hablaba al indito Juan Diego y a su vez como él le hablaba a la Virgen; todo el diálogo entre ellos reflejaba mucho amor y ternura.
Después de recibir la visita de la Virgen, él comenzó a investigar en internet todo lo relacionado a la Virgen de Guadalupe y a sus apariciones.
Nuestra gran sorpresa fue que al volver la segunda vez él ya nos había sacado un resumen completo de las apariciones y también había investigado sobre el apostolado de la Virgen Peregrina de la Familia; después nos confirmó que dejaba definitivamente la iglesia evangélica y que regresaba a Iglesia Católica.
Hoy ya es miembro activo de su parroquia, y está muy feliz de propagar la devoción a Santa María de Guadalupe. A todas las personas que visitamos les testifica que fue la Virgencita Peregrina de la Familia la que le abrió los ojos, le habló al corazón y lo trajo de nuevo a su amada Iglesia, la católica.
A la fecha tenemos en nuestra red de Virgen Peregrina quince familias y esperamos que muy pronto alguna de ellas, forme su propia red y así crezca cada día más este maravilloso apostolado.

Baltazar Moreno y Teresita Medina de Moreno
Virgen Peregrina de la Familia en El Salvador



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