El Santo Rosario
En el nombre del Padre y del Hijo y
del Espíritu Santo. Amén.María, Madre mía, te ofrezco este
rosario por el Papa Benedicto XVI y sus intenciones, por
los obispos y párrocos, por las familias que esperan nuevos
hijos para que las ayudes a recibirlos y educarlos cristianamente
y por los niños y jóvenes con inquietudes vocacionales para
que respondan al llamado de tu Hijo Amoroso. Te pido especialmente por las intenciones de todas las familias
afiliadas a la Virgen Peregrina de la Familia, y por
mis intenciones personales. (Nombrar tus intenciones). La Señal de la
Cruz Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros
enemigos líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre
y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Acto de
Contrición Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador y
Redentor mío, por ser Tú quien eres, y porque te
amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón
haberte ofendido. Quiero y propongo firmemente confesarme a su tiempo.
Ofrezco mi vida, obras y trabajos en satisfacción de mis
pecados. Y confío en tu bondad y misericordia infinita, que
me los perdonaras y me darás la gracia para no
volverte a ofender. Así lo espero por intercesión de mi
Madre, nuestra Señora María de Guadalupe. Amén. En cada misterio
se presenta una intención, se reza un padrenuestro, diez avemarías,
un gloria y la jaculatoria a nuestra Madre, María de
Guadalupe. Padrenuestro Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado
sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu
voluntad en la tierra como en el cielo. Danos
hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como
también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos
dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén. Avemaría Dios te salve, María, llena eres de gracia. El
Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora
y en la hora de nuestra muerte. Amén. Gloria al
Padre Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu
Santo. Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Jaculatoria a María
de Guadalupe Mi corazón en amarte, eternamente se ocupe, y mi
lengua en alabarte, Madre mía de Guadalupe. Terminando el quinto
misterio se reza la salve y las letanías lauretanas. Para
finalizar se reza un padrenuestro y tres avemarías por las
intenciones del Santo Padre.
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